Chernobyl: una apertura a la conciencia

El 26 de abril de 1986 se produjo una explosión en el reactor 4 de la planta de energía de Chernobyl que ocasionó el peor accidente nuclear de la historia. Hoy, 35 años después, la cantidad de visitantes que buscan entrar a la zona de exclusión determinada en esa región de Ucrania da trabajo a varias empresas turísticas.


Un fallido ensayo de rutina de interrupción de operaciones en la planta nuclear de Chernobyl, situada al norte de Kiev, en lo que era por entonces la Unión Soviética y ahora es Ucrania, liberó a la atmósfera nubes de partículas altamente radiactivas, que provocaron numerosas víctimas.
El accidente suscitado el 26 de abril de 1986, sólo equiparado con el desastre de Fukushima (Japón) en 2011, fue de tal magnitud que se clasificó como nivel 7, el más alto en la Escala Internacional de Sucesos Nucleares.
En la actualidad, esa zona de tierra contaminada de unos 30 kilómetros de radio que rodea a la planta de energía, se ha convertido en un atractivo para miles de turistas, cuyas visitas se regulan por medio de revisiones de seguridad y excursiones estrictamente guiadas.
Los visitantes viajan en ómnibus al lugar y, una vez allí, firman una exención de responsabilidad en la que se les advierte no solo que no deben tocar ningún objeto ni la vegetación, sino que no pueden siquiera sentarse en el suelo.
La salida del sitio también está muy regulada, al punto que se usan escáneres corporales para revisar los niveles de radiación.
La recompensa es acceder a Pripyt, una ciudad desierta y congelada en el tiempo, que se evacuó después del accidente y hoy representa una instantánea de Europa del Este antes de la caída de la Cortina de Hierro.
La atmósfera postapocalíptica de la zona ejerce una atracción poderosa. Libros de texto para niños esparcidos por salones vacíos y carteles de propaganda soviética conjugan un paisaje que también aglutina botes oxidados y un parque de diversiones que yace inmóvil en medio de una crecida vege-tación, particularmente propensa a absorber las partículas radiactivas.
El costo del tour de dos días ronda los 500 dólares e incluye una recorrida por la sala de control de la unidad donde se originó la explosión del reactor, cuya radiación es 40 mil veces superior a la normal, por lo que los visitantes deben usar trajes especiales y máscaras protectoras, pudiendo permanecer en la habitación sólo cinco minutos.

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Modificado por última vez en Miércoles, 19 Mayo 2021 11:36

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