Hermosa, prolija y eficiente, Zúrich es una ciudad fácil de recorrer gracias a su excelente transporte público y a un sistema gratuito de alquiler de bicicletas.
Precisamente estas alternativas resultan ideales para apreciar la impresionante colección de arte moderno del museo Kunsthaus Zúrich, y la iglesia Fraumunster del siglo XIII, con sus vidrieras firmadas por los artistas Marc Chagall y Augusto Giacometti.
También se pueden explorar las calles adoquinadas del casco antiguo (Alstadt), salir de compras por Niederdorf y Bahnhofstrasse, o disfrutar del lago de Zúrich, el centro de atracción de la ciudad, que se puede valorar ya sea recorriéndolo en un crucero o dándose un baño en sus aguas cristalinas.
Ninguna otra ciudad suiza tiene una oferta tan variada de restaurantes y cafeterías como Zúrich, que además ofrece una gran diversión nocturna que se puede canalizar entre más de 500 clubes y bares, desde elegantes y sofisticados hasta los situados junto al agua.
En los alrededores es aconsejable visitar las cataratas del Rin, las pistas de esquí en invierno y la Casa Lindt de Chocolate, a unos 15 minutos de la zona céntrica, una joya cultural y nacional que permite conocer el auténtico chocolate suizo a través de un recorrido en el que pueden contemplarse fuentes del producto del cacao que superan los nueve metros de altura y visitar la chocolatería Lindt más grande del mundo.