Maria Elina Monferrer: Un sueño cumplido

By Familia Cooperativa Diciembre 20, 2023 585 0
Vivir frente al mar en una casa ecológica hecha en base a botellas fue la ilusión que impulsó a Elina Monferrer a radicarse en Los Angeles, un balneario situado a 30 kilómetros de Necochea. Hoy, a los 65 años y jubilada como bibliotecaria, disfruta de la paz y la naturaleza.


María Elina Monferrer nació en Corrientes, vivió en Chaco y, tras estar radicada en algunas localidades del territorio bonaerense, en 2018 cumplió el sueño de su vida: dormirse y despertarse contemplando el mar.
“Para echar raíces elegí el balneario Los Ángeles, un lugar medio campestre, muy natural, al que mucha gente de Necochea (ubicada a 30 kilómetros) ni siquiera conoce”, dice Elina, de 65 años.
Cuenta que el lugar, al que llegó casi de casualidad, explotó hace unos 10 años, cuando fue incluido en el recorrido del Rally Dakar, aunque pocos viven de forma permanente, apenas entre 25 y 30 personas.
Para Elina es su lugar en el mundo y, ya jubilada, promete no llevar a cabo más mudanzas.
“Mi sueño siempre fue vivir frente al mar. Y empezó a hacerse realidad un fin de semana cuando vinimos con parte de mi familia a Necochea y quisimos quedarnos, pero no conseguimos un alojamiento y nos tuvimos que volver. Ese día les aseguré: ‘Me voy a comprar un terreno cerca del mar, porque a mí estas cosas no me van a volver a pasar”, recuerda.
Así empezó a mirar en internet y, tras varias búsquedas, consiguió un terreno en ese tranquilo balneario de la costa bonaerense, donde se propuso levantar una casa ecológica, con paredes hechas con botellas.
“Los precios de los terrenos en otros lugares estaban todos fuera de mi alcance y este también parecía inaccesible, pero dije: ‘Me tiro a la pileta, de algún lado va a salir la plata’. Y de a poquito lo fui pagando”, relata.
Muchas cosas le gustan del lugar, principalmente la paz y poder estar en contacto directo con la naturaleza. Cuenta que en épocas de ballenas, las ve desde su casa. Y que por su patio cruzan carpinchos, zorros, liebres y pájaros de todas clases…
“Es un ambiente sumamente tranquilo, con una paz que no se puede explicar. Vivís alejada del estrés... Soy jubilada y si tuviera que vivir en una ciudad me muero de hambre, pero acá como no hay tentaciones de nada, por lo que voy una vez por semana a Necochea a comprar la comida y pagar lo básico. Vivís en forma gasolera”, describe.
Elina se acuesta y se levanta escuchando el mar. Por las mañanas prepara el mate y se va a la playa a caminar. “Es maravilloso”, asegura.
-¿Y cómo surgió la idea de hacer la casa de botellas?
-Cuando compré el terreno empecé a pensar en construir una vivienda utilizando barro, con la idea de sacar materiales que provee el medio ambiente. Por otra parte, siempre he tratado de reciclar cosas, por lo que tenía en claro que la casa no sería tradicional sino ecológica.
“Así empecé a indagar en Internet y vi a una señora que estaba haciendo casas en Bolivia en base a botellas y pensé: ‘Me viene bárbaro, porque tengo a mano la arena para llenarlas y paralelamente voy a sacar pilas de botellas del ambiente”.
Elina se puso en contacto por Facebook con la boliviana Ingrid Vaca Diez, quien tiene a su hija viviendo en Buenos Aires y prometió acercarse a visitarla. A los dos meses se concretó el encuentro y, con su ayuda y la de Sabina Sagrera, una conocida suya de Tandil que es maestra mayor de obras, comenzó a cristalizar su gran aspiración, de la que también participaron su tía Herminia y su amigo Oscar González, quien le construyó la platea de cemento que sirvió como base, las columnas y el techo.
“Todas las paredes de mi casa son de botellas, colocadas a partir de los cimientos. Las columnas están hechas de hormigón, el techo es de chapa y madera, y los pisos tienen cerámicos a excepción del baño, donde utilicé mármol reciclado”, detalla.

Reciclar: la gran premisa

Su casa tiene la instalación eléctrica hecha por fuera y cuenta con un pozo ciego, porque en el sector no hay cloacas. El agua se la brinda por el momento un vecino, debido a que aún, según asegura, no pudo juntar el dinero necesario para realizar una perforación.
-¿Siempre tuviste la motivación de reciclar?
-Empecé cuando comenzó toda la movida masiva motivada por el cambio climático y el calentamiento global. Soy de preservar la naturaleza y, frente a los desastres que se producen, decidí abordar la temática de manera más activa.
-¿Se han motivado otras personas al ver lo que has hecho en tu casa?
-Desde que el tema tomó estado público por una nota que me realizaron y posteriormente subieron a las redes, recibo mensajes de todas partes.
Me han escrito desde luga-res recónditos del país y me han llamado incluso de Nicaragua, Venezuela, Colombia, México, Uruguay, Paraguay, Bolivia, España, Italia, Alemania, Estados Unidos...
¡Es impresionante la repercusión que tuvo en la gente!
Tanto interés la hace sentir gratificada, al punto que no puede explicar lo que siente interiormente cuando la gente le dice que su labor sirve como fuente de inspiración.
“Muchas personas me dicen que tanta energía de mi parte las inspira... Me comentan: ‘no sabía qué hacer y ahora estoy pensando en levantar un muro en el jardín o la piecita que necesito’. O ‘estaba deprimido y ahora volví a retomar lo que hacía’. Todos los mensajes son gratificantes y eso me pone muy feliz. Nunca pensé que podía ayudar a alguien, pero por lo visto represento un granito de arena para que la gente se decida a cumplir sus metas o a perseguir un sueño”, destaca.
La construcción de su casa le demandó 8 años para poder habitarla, aunque aún sigue realizando retoques y mejoras.
“Me jubilé en mayo de 2018 y el primero de julio estaba acá con los muebles, con todo... A partir de ahí no me moví más”, subraya Elina, quien en sus años laborales trabajó como bibliotecaria, vendedora de mutuales y seguros, en una rotisería e incluso haciendo comida para llevar a domicilio.
Vive con su perrita Olivia, y tiene 2 hijas, Natalia y Julieta; y 2 nietos, Joaquín y Sofía, que residen en Benito Juárez.


En el invierno nadie llega a visitarme, pero ahora llega el calorcito y toda la familia quiere venir”, bromea antes de salir a disfrutar de otro atardecer junto al mar.

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Modificado por última vez en Miércoles, 20 Diciembre 2023 10:15

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