Disartria, un trastorno de la ejecución motora del habla

Esta afección se caracteriza por la dificultad  evidenciada para mover los músculos de la  boca, de la cara y del sistema respiratorio  superior que controlan el habla, que suele tornarse lenta y confusa.

Hay personas que si bien comprenden el lenguaje a la perfección y pueden elaborar mensajes verbales, evidencian dificultades al momento de articularlos.
A esta alteración del habla provocada por parálisis, debilidad o incoordinación de la musculatura del habla, de origen neurológico, se la conoce como disartria.
De acuerdo con el Instituto de Neurología Cognitiva (Ineco) de la República Argentina, “es común que las disartrias se acompañen de trastornos de la deglución (disfagia), que deben ser evaluados y rehabilitados lo antes posible a fin de evitar complicaciones en el estado clínico del paciente”.
Siempre según el Ineco, “la disartria puede ser el resultado de un accidente cerebrovascular, un traumatismo de cráneo, un tumor, una infección, una enfermedad degenerativa o enfermedades metabólico-tóxicas o inflamatorias”.
Dependiendo de la magnitud y ubicación de la lesión al sistema nervioso, quienes padezcan disartria pueden “arrastrar” las palabras; hablar con lentitud, muy bajito o con rapidez y “entre dientes”; tener movilidad limitada de la lengua, los labios y la mandíbula; experimentar una entonación anormal al hablar, ronquera, voz entrecortada o dificultad al masticar y tragar; babear o tener un escaso control de la saliva, y modificar el timbre de la voz.
En cuanto a la rehabilitación, existe una fase de recuperación espontánea que ocurre inmediatamente después de la lesión. Por tal motivo, es muy importante aprovechar este período realizando terapia del habla fonoaudiológica simultáneamente, a fin de incrementar la recuperación lo más posible.
Si bien muchas veces las dificultades persisten, con el tratamiento adecuado el nivel de recuperación es importante y mejora el grado de inteligibilidad.


El tratamiento apunta fundamentalmente a mejorar las funciones respiratorias y la articulación de las palabras para ayudar a la persona a poder hablar con mayor claridad y más alto; fortalecer los músculos, e incrementar el movimiento de la boca, la lengua y los labios.

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Modificado por última vez en Jueves, 21 Enero 2021 08:36

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