El síndrome urémico hemolítico (SUH) es una enfermedad grave, causada por una infección bacteriana que daña los pequeños vasos sanguíneos, destruye glóbulos rojos y afecta fundamentalmente a los riñones, pero también al sistema nervioso central y al aparato gastrointestinal.
Afecta principalmente a niños/as de hasta seis años (con un promedio de 24 meses) y la fuente principal de contagio es la carne vacuna, de manera especial la picada, cuando se la somete a un período de cocción insuficiente.
La bacteria muere a los 75ºC, pero en el consumo de carne picada hay que asegurarse de que la temperatura llegue a 90ºC en el interior de hamburguesas, albóndigas, panes de carne, y esto se logra cuando al cortar el jugo que sale es de color gris y no rosado.
Asimismo, otra de las formas de contagio ocurre durante la preparación de los alimentos y la inadecuada higiene de todos aquellos elementos que hayan sido utilizados en las preparaciones de las carnes vacunas en sus distintas variedades.
Otra vía de contagio poco difundida es el agua de las piletas de natación. En tal sentido, hay que tener la seguridad de que esté clorada, sobre todo en natatorios donde concurren bebés.
Los síntomas tempranos de la enfermedad son fiebre, vómitos y diarrea, sangre en las heces, irritabilidad, debilidad, letargo, en tanto que los posteriores se centran en gasto urinario bajo o nulo, palidez, magulladuras, hemorragias subcutáneas en forma de pequeños puntos rojos (petequias), coloración amarillenta de la piel (ictericia), disminución del estado de conciencia y convulsiones.
Este síndrome, que fue descripto por primera vez por Gasser y Col en Suiza, en 1955, y cuyos primeros casos en la Argentina fueron estudiados por el doctor Carlos Gianantonio a partir de 1964, registra en nuestro país alrededor de 400 nuevos casos por año, constituyendo la nación de mayor incidencia en cantidad de casos por habitante en el mundo.
De ahí que la prevención sea la mejor medida que se puede tomar respecto de esta enfermedad. Conocer sencillos procedimientos y medidas de higiene para tener en cuenta en la manipulación y preparación de los alimentos puede, literalmente, salvar la vida de una persona.































