Compuestas de tres cataratas: la de la Herradura, las americanas y la del Velo de Novia, las cataratas del Niágara se extienden sobre el estado estadounidense de Nueva York y la provincia canadiense de Ontario.
Los millones de personas que anualmente las visitan disfrutan de impresionantes vistas desde ambos lados del cañón del Niágara, a través de miradores que están abiertos las 24 horas del día, los 365 días del año.
Las cascadas se iluminan al anochecer, y los viernes, domingos y días festivos de mediados de mayo a principios de septiembre, adquieren otro esplendor con el lanzamiento de fuegos artificiales que alumbran el cielo.
En los alrededores se encuentran áreas para picnic, senderos para caminatas, un centro de visitantes y restaurantes, en tanto que río abajo, el Puente del Arcoiris permite atravesar el río Niágara y la frontera entre EE.UU y Canadá, por lo que es indispensable llevar el pasaporte y los documentos de viaje.
En el lado canadiense es recomendable visitar la Torre Skylon, que ofrece una vista aérea de las cataratas y sus alrededores, desde sus 158 metros de altura. También es posible subirse a la rueda de la fortuna Niagara SkyWheel, que permite alcanzar hasta los 53 metros de altura sobre las cataratas, en cápsulas de temperatura controlada.
Además es posible efectuar un paseo en barco alrededor de la parte inferior de las cataratas, mientras que distintos tours ofrecen recorridos diversos, entre ellos a Cave of the Winds, para tener una perspectiva cercana del poder del agua bajo el Velo de Novia.
































