De acuerdo con un informe dado a conocer por la Organización de las Naciones Unidas, cada año, cerca de un tercio de los alimentos que se producen en el mundo se pierde o se desperdicia. Y en el caso de las frutas y hortalizas, se descarta cerca de la mitad (un 45%).
En los países en desarrollo, un 40% de las pérdidas ocurre en las etapas de poscosecha y procesamiento. En los países industrializados, el mismo porcentaje (40%) de las pérdidas se produce a nivel del comercio minorista y del consumidor.
Teniendo en cuenta además que este descarte de comestibles genera hasta el 10% de los gases que inciden en el cambio climático del planeta, es indudable que hay mucho por hacer para mejorar nuestra relación con los alimentos y evitar la pérdida y el desperdicio de comida, máxime si se tiene en cuenta que gran parte del derroche final ocurre dentro de las casas por comprar o cocinar de más.
Acciones concretas
Frente a esta cruda realidad, desde hace unos años, la Cooperativa Obrera fijó un objetivo principal centrado en transformar los sistemas alimentarios para que sean más seguros, eficaces y amigables con el medio ambiente.
En tal sentido, La Coope cuenta con un red de voluntarios que articulan con instituciones locales y regionales para recuperar productos aptos para el consumo y entregarlos a sectores vulnerables.
En este contexto, el Programa Alimentos Solidarios permitió continuar recuperando alimentos y artículos aptos para consumir, pero sin valor comercial, transformándolos en ayuda concreta para sectores vulnerables.
Durante el ejercicio 115 de la Cooperativa Obrera comprendido entre 1 de marzo de 2025 y el 28 de febrero pasado, fueron beneficiadas más de 80 instituciones sociales de distintas provincias, habiéndose recuperado 641.177 kilo-unidades que, al ser distribuidas, equivalieron aproximadamente a 1.923.531 platos de comida.
Por otra parte, la entidad instrumentó el denominado Pronto Consumo, una iniciativa que ofrece productos aptos para consumir pero próximos a vencer, con precios rebajados para cuidar la economía familiar y reducir el desperdicio de alimentos.
Pronto Consumo surgió como una acción de triple impacto, por un lado ofrecer a los consumidores una alternativa de ahorro extra que puede favorecer la economía familiar, al mismo tiempo hacer más eficiente a La Coope bajando los costos de la mercadería y por último, pero no por eso menos importante, colaborar con el objetivo de desarrollo sostenible de reducir la pérdida de comida.