Sentir la patria a través de un lente

By Familia Cooperativa Septiembre 19, 2022 78 0

Luego del reconocimiento que alcanzó recreando batallas de la Independencia y de la Guerra de Malvinas, y tras la experiencia que le deparó haber viajado a las islas en 2015 y publicado su segundo libro, el fotógrafo Gonzalo Lauda trabaja ahora para que otras dos obras de su autoría vean la luz antes de fin de año.


Gonzalo Lauda nació en Vicente López y dedicó casi cuatro décadas de los 55 años de su vida a la fotografía. Todo comenzó cuando tenía 17 años y vio a una mujer sacándole fotos a una familia en una playa: observó cómo se agachaba, cómo agarraba la cámara y pensó “me veo haciendo eso”.
Fue entonces cuando su padre lo acercó a un curso que dictaba nada menos que Pedro Luis Raota, el fotógrafo argentino que más distinciones ha recibido, y poco después empezó a abrazar una profesión a la que, a partir de los 24 años, se dedicaría ciento por ciento y la que hoy le permite sostenerse de manera independiente.
Su primera cámara fue una Minolta K1000 y los trabajos iniciales los realizó en su casa. Después tuvo una productora durante muchos años, en la que tuvieron cabida otros fotógrafos.
A lo largo de su carrera llevó a cabo numerosos trabajos. En 2013 publicó el libro “Agua”, con fotografías del mar y lagos de la Patagonia. Y dos años más tarde viajó a las islas Malvinas junto al hijo de un aviador desaparecido en el océano, y como resultado de esa experiencia publicó “Malvinas”, su segundo libro.
“Se dio por casualidad. Me invitaron al viaje y fue todo muy rápido. Fui con un tipo de expectativa y cuando llegué me encontré con otra cosa. De ahí salió el libro. Y ahora estoy haciendo la segunda parte, que comprende las batallas de Malvinas”, señala.
El tema lo interpela. De hecho, este año también realizó la muestra “Sentir la Patria”, una recreación histórica de momentos de la guerra sobre los que no había registro audiovisual. La producción fue realizada con soldados en funciones en representación de los combatientes, para homenajear así a los caídos y veteranos de la guerra.
“Malvinas representa la Patria, la guerra, la gente que quedó allá, la colonización inglesa. La verdad que constituye un orgullo y un honor hacer las fotos con la gente que luchó allá”, describe Lauda.
Para esta segunda etapa del trabajo no viajó a las islas. Todo lo realizaron en Pigüé y en Campo de Mayo, donde recrearon las batallas sostenidas en Malvinas.
“Me motiva mucho y por eso le pongo mucho trabajo. Es mi homenaje a los caídos y veteranos de guerra, mi manera de expresar el sacrificio que hicieron. También me llevo muy bien con los viajes y los paisajes, pero esto de producir y hacer las fotos con los mismos soldados que estuvieron en los regimientos representa un reto difícil y me gusta hacerlo. Es un auténtico desafío”, acota.
Gonzalo dice que con Malvinas no tiene una conexión personal sino emocional. Cuando se inició el conflicto tenía apenas 14 años y todo lo que recuerda de aquel entonces es gracias a lo que vio por televisión. Por eso, cuando viajó a las islas se encontró con un lugar muy distinto al de su imaginario.
“De ese viaje recuerdo desolación, lejanía, frío, clima extremo y cambiante, que cada media hora se modifica a partir de un viento que no claudica…”, sostiene.
Radicado en Tigre asegura que la fotografía es su vida, su modo de expresarse y relacionarse, su representación de las cosas.
“Es todo, al punto que no me imagino haber hecho otra cosa”, asegura.

El mundo de la fotografía

Lauda cuenta que se inspira en la pintura. Le gusta el romanticismo y sigue el trabajo de los artistas Eugène Delacroix y Caspar David Friedrich. Además investiga, lee mucho, va al cine, prestando especial atención a los elementos de iluminación y, por supuesto, sigue sus instintos.
“Desde lo emocional, trato de conectarme 100 % en lo que hago con las imágenes”; admite el fotógrafo, quien también brinda cursos y charlas, aunque no de forma constante.
Le gusta enseñar y remarca que para dedicarse a la fotografía lo más importante es la pasión, porque después se puede aprender mirando.
“Volcarse a esta profesión implica sacrificio y trabajar mucho antes de tener una devolución. Hay que estar conectado emocionalmente con las cosas y la fotografía es el instrumento para transmitir esa emoción”, afirma.
Gonzalo cuenta que su gran referente es el estadounidense Richard Avedon y que la mayoría de sus trabajos los realiza en interiores que simulan el mundo exterior. Explica que le gusta iluminar con flash e intenta generar una luz pictórica.
Los trabajos los desarrolla con una cámara Canon, de formato medio Phase One. Y tiene un equipo que lo acompaña, con asistentes, maquilladores y productores, siempre dependiendo de la necesidad y del tamaño de la imagen que se requiera.
Gonzalo Lauda destaca que la devolución de la gente es muy buena y que el trabajo de Malvinas alcanzó mucha repercusión positiva.
“Lo más lindo es vender tus fotos y que alguien te diga “qué buenas que están”. Uno se siente satisfecho con eso porque no es publicidad. Las fotos de paisajes o de Malvinas las hago como a mí me gusta. Nadie me dice cómo hacerlo, entonces es muy gratificante cuando te elogian”, señala.
Si bien estuvo seleccionado a nivel nacional y obtuvo distinciones en el exterior, confiesa que no recibió tantos premios como le hubiese gustado. “El reconocimiento es importante, porque representa recibir cariño por lo que uno hace”.


Gonzalo cuenta que la fotografía le permite estar en contacto con lo que lo rodea y con distintas personas. “Un día le hago fotos a un músico, otro a un político y así… Además viajo y he conocido gran parte del mundo gracias a mi trabajo”.


Mientras centra el esfuerzo en que este año vean la luz sus libros “Batallas” y “Malvinas, sentir la Patria”, piensa en lo que vendrá, reconociendo que si bien aún no tiene nada concreto, el camino no termina acá.
Entre sus planes a futuro está viajar a lugares remotos. Le gustaría conocer Islandia, el desierto de Sahara y realizar un safari en África. Por supuesto, de la mano de la fotografía.
“Voy a seguir hasta que pueda. No es cuestión de jubilarse porque lo hago con amor e incluso muchas veces poniendo plata de mi bolsillo y con la esperanza de ver la retribución a largo plazo. Eso es la fotografía, el arte en sí”, concluye.

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Modificado por última vez en Lunes, 19 Septiembre 2022 14:38

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