“En el coro me dí cuenta de que quería estar en el escenario toda mi vida”

By Familia Cooperativa Noviembre 25, 2020 97 0

En una entrevista exclusiva con Familia Cooperativa, el reconocido cantante bahiense recordó sus comienzos y la importancia del Coro de Niños de la Cooperativa Obrera en su formación. También habló sobre su familia y la llegada de Agustín, su primer hijo.

A los 36 años, 25 de ellos dedicados a una carrera en la que editó 12 álbumes, Abel Pintos reconoce que en el Coro de Niños de la Cooperativa Obrera no solo aprendió acerca de la música sino también sobre la importancia de la solidaridad.
“El canto colectivo se convirtió en algo muy simbólico para mí y con los años advertí que es muy complejo lograrlo de manera afinada, emocional y musicalmente. El solista tiene mucho más tiempo y espacios para autodescubrirse, pero lograr un canto colectivo contundente, alegre, con buena energía y que quienes lo hagan lo disfruten, es muy complejo. Para lograrlo hace falta que detrás del canto sucedan cosas como la confianza, la forma de compartir, de apoyarse, de ayudarse”, sostiene.
En diálogo exclusivo con Familia Cooperativa, el artista bahiense también destaca que el coro representó un contexto de amistad, donde recibió contención de quienes estaban a cargo -fundamentalmente Carmelo Fioriti y su esposa Adriana Miconi- y también de los otros nenes y nenas que lo acompañaban a la hora de cantar.
“Aprender a contenernos, acompañarnos, celebrar y ocuparnos juntos de situaciones que se volvían adversas o complejas fue muy sano para mi crianza musical”, admite.

-Más allá de tus condiciones artísticas, el maestro Carmelo Fioriti ha hecho mucho hincapié en tu ascendencia sobre los demás compañeros. ¿Lo hacías naturalmente?
-Tal vez haya alguna característica en mí que me incline a acompañar a quienes trabajan o interactúan conmigo en una actividad determinada. Me gusta mucho el trabajo en equipo, y eso sucedió desde siempre. Habrá algo que venga en mí, que resulte natural, pero no tengo dudas de que también es algo que aprendí en un contexto como el del coro.
Abel tiene muchos recuerdos de aquellos comienzos musicales. Entre ellos, un viaje que realizó junto a sus compañeros a la provincia de Mendoza en la década del 90, donde se sorprendió por la cantidad de agrupaciones corales de chicos y adolescentes que había en todo el país. También tiene vívida en su memoria una presentación en el Teatro Municipal de Bahía Blanca donde descubrió su vocación.
-Era un concierto especial para el coro y a Carmelo se le ocurrió que los integrantes que teníamos alguna participación solista diéramos un paso adelante. Entonces bajé de la grada, me coloqué en el frente y cuando me puse a cantar y luego entró el apoyo coral, me dí cuenta de que quería estar en el escenario toda mi vida. Fue muy revelador ese momento.

2 de 4 Abel Pintos, el Coro de Niños y la ciudad que lo vio nacer. https://youtu.be/1r30DliadyM

-¿Qué lugares de Bahía incluirías en un videoclip?
-Mi primer videoclip tiene imágenes sobre todo de Ingeniero White. Fue la canción “Para cantar he nacido”, que le dio título a mi primer álbum que produjo León Gieco.
“También hay otros lugares que me gustaría incluir. El puerto es un lugar significativo y muy pintoresco, además del centro de la ciudad, que caminé mucho porque ahí se realizaban los ensayos del coro. Vivía en Ingeniero White y todos los martes y jueves tomaba la línea de colectivos 504 o la 501 con una hora y media de anticipación para recorrer todo el centro; era como una especie de parque de diversiones para mí. Creo que registrar de grande mi recorrido por Bahía sería muy interesante porque es un marco que recuerdo y me acompaña al día de hoy”.

-También recordarás las visitas a La Coope…
-Absolutamente. Las visitas al supermercado eran, por lo menos en mi niñez, todo un acontecimiento. Había un día de la semana en el que iba solo con mi madre por las ofertas, y otro (por ahí un domingo al mes) en el que concurría la familia completa para hacer el pedido grande, en el que cada uno tenía una parte de la lista de lo que había que comprar para ocuparse. Lo recuerdo con mucha alegría.

El rol de padre

Más allá de que la música ocupa buena parte del quehacer diario de Abel, su familia representa un aspecto central. Los suyos lo han acompañado a lo largo de su crecimiento artístico y hoy, con la llegada de su primer hijo Agustín, espera que el devenir de la vida siga siendo un viaje en compañía.

-¿Cómo estás transitando este momento de la paternidad?
-Con mucha alegría y muchas expectativas. Fundamentalmente lo estoy viviendo como un proceso espiritual y es sin dudas la etapa más conmovedora de toda mi vida y la más movilizante. Aprendo cada día y sobre todo me reinterpreto a mí mismo a través de Agustín y de todo lo que sugiere la interacción con él. Me doy cuenta de repente que tengo mucho más por aprender de lo que puedo contar como experiencia, y eso me alegra, me llena de fe, de alegría y también me revitaliza.
Acerca de su hijo, a quien le dedicó el nuevo tema “Piedra libre”, asegura que va a tener una relación especial con Bahía Blanca, no solo por lo que implicó en su propio crecimiento sino porque parte de su familia aún reside en la ciudad.
Asimismo desea como padre que, más allá de las actividades que Agustín elija al crecer, pueda experimentarlas en entornos como los que tuvo él, donde el aprendizaje conjunto y la solida- ridad sean bandera.
“Me gustaría que pueda experimentar en contextos donde no solamente aprenda de quienes sean sus maestros, sino también de otros chicos y chicas de su edad. Yo disfruté mucho de eso”, reconoce.

-¿Cómo avizorás tu vida errante con Agustín?
-Tengo muchas ilusiones de que llegado el momento disfrute y guste de estar de gira, de los viajes y de todo eso; pero bueno, no sé cómo va a ser. Mi familia me apoya mucho, sabe la dinámica que tiene mi vida y que mi trabajo está muy entrelazado con mis emociones. Por una parte es profesión porque estudio a diario, pero por sobre todas las cosas es mi forma de vivir, el lugar que elegí para pararme en la vida y el camino para transitarla.
“Mi familia eligió recorrer ese camino conmigo y estoy seguro de que Agustín, de una u otra manera, va a saber interactuar con este padre y con la vida que eligió. Tengo en claro que voy a intentar por todos mis medios conscientes no forzarlo ni tentarlo a la decisión, pero si realmente quisiera y pudiera acompañarme va a ser una emoción singular”.

Un año extraño y especial

Abel reconoce que 2020 es un año muy extraño, pero se siente agradecido por poder trabajar de lo que ama, seguir en contacto con el público que lo acompaña desde desde sus comienzos y haber sido parte de los festejos del centenario de la Cooperativa Obrera.
“La Coope ha sido una familia muy importante para mí a lo largo de todos mis años, porque desde niño tuve una relación con el coro, durante mucho tiempo tuve relación como parte del público que apoya a la Cooperativa Obrera y ahora también la tengo desde un lugar artístico. De alguna forma siempre estuve conectado”, subraya.

3 de 4 Abel Pintos y un carisma inigualable. https://youtu.be/DiGALJGRriI

-Sos un artista muy apegado a tu público, ¿cómo creés que puede reencauzarse la situación pospandemia?
-Me parece que lo más duro es la no actividad para las personas que se encuentran privadas de la oportunidad de poder realizarla. Los músicos y los actores, sobre todo la gente de teatro, tenemos la oportunidad de poder encontrar la salida en las transmisiones streaming. Pero cuando a uno se le coarta la libertad de poder trabajar es mucho más complicado que el mero hecho de la reacción económica; también hay una cuestión de energía y es muy difícil para mucha gente no poder salir a hacer su actividad a nivel emocional. Cuando se vaya encontrando la forma para que todos podamos realizar nuestras actividades bajo protocolos y cuidados, que creo que se está intentando hacer, nos vamos a terminar adaptando.
“Hay cosas que son prioritarias, fundamentalmente la salud, pero también tener la posibilidad de trabajar y realizar una actividad. No creo que vayamos a tener dificultades a la hora de adaptarnos a los protocolos, pero sí creo que vamos a tener inconvenientes (y de hecho ya los estamos teniendo) en cómo llegar a ese momento. No me arriesgo a decir de qué manera se va a hacer, porque es una situación compleja y extraña en la que todas las ideas son posibles e imposibles al mismo tiempo. En mi actividad rescato mucho cómo nos hemos conectado con el público, utilizando la música como espacio de descanso ante una situación tan movilizante”.
Pese al contexto, Abel no ha parado. Además de disfrutar del proceso del embarazo y de la llegada de su hijo, también aprovechó este tiempo de aislamiento para desempolvar viejos proyectos y seguir produciendo desde lo artístico.
“Tengo en casa montado un pequeño estudio que me permitió seguir con la producción y la realización de mi próximo álbum de estudio. Además aproveché para ponerme al día con un montón de proyectos que tenía hacía tiempo en carpeta, como por ejemplo componer para otros artistas con los que teníamos ganas de hacer algo juntos y comenzar a producir. También avancé un poco con un sueño que tengo respecto de la literatura. Es decir, trabajé mucho en otros proyectos, por lo que pude continuar productivo y creativo”, afirma.

 4 de 4 El artista y pospandemia.  https://youtu.be/OPFaT5KN-JU
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Modificado por última vez en Miércoles, 09 Diciembre 2020 12:18

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