La importancia de saber pedir perdón

Cuando tomamos conciencia de que hemos cometido un error, solemos sentir el impulso de pedir perdón. Sin embargo, un hecho que puede parecer tan sencillo suele representar algo extremamente difícil para algunas personas.

Disculparse frente a un error cometido es un ejercicio que denota madurez y valentía. Pero para que un perdón sea realmente sincero debe asumirse lo realizado, porque una disculpa que no es plena no sirve de nada.

En este sentido, un pedido de perdón que no denote sinceridad suele empeorar la situación, consiguiendo aumentar más la desconfianza y la distancia, sobre todo cuando la persona ante la que se debe pedir disculpas pertenece al círculo más cercano.

Para que un perdón sea válido y no un mero trámite es necesario mostrarse realmente arrepentido por lo sucedido. Abrir nuestro corazón, desprender sinceridad y pedir disculpas constituye una acción de responsabilidad y respeto hacia uno mismo y hacia la otra persona, que requiere de coraje, humildad y entereza.

Normalmente, las personas a las que más les cuesta reconocer sus errores y asumir responsabilidades son aquellas que tienen baja empatía y escasas habilidades emocionales, por lo que suelen esconder sentimientos de rencor o ira.

Sin embargo, tras dar el paso y trabajar la capacidad del perdón, se experimenta una larga lista de sensaciones positivas. Aumenta la autoestima y especialmente disminuyen el estrés, la ansiedad, el malestar y la tristeza que generan este tipo de situaciones.

De todas maneras y aunque es fundamental para alcanzar el equilibrio emocional y anímico, perdonar suele ser algo mucho más complicado que pedir perdón, porque requiere de un gran ejercicio de empatía, es decir, de ponerse en la situación del otro.

Conseguir perdonar implica liberar el dolor y el sentimiento de impotencia y de malestar que se puede albergar en el interior, recuperando la confianza y la tranquilidad.

Al igual que ocurre al pedir disculpas, de nada sirve que este acto no se haga desde el corazón. Aceptar una disculpa de una forma no sincera solo provocará tener en mente el recuerdo de lo ocurrido, más allá de no asumir plenamente la responsabilidad de nuestros actos.

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Modificado por última vez en Jueves, 23 Abril 2020 22:10

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