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Efecto Ikea: por qué amamos lo que nos cuesta trabajo

El efecto Ikea es un sesgo cognitivo que describe la tendencia humana a valorar más y sentir un mayor apego emocional hacia los productos o proyectos en los que hemos invertido tiempo, esfuerzo y trabajo físico o mental en su creación o montaje.


El efecto Ikea, llamado así por la corporación multinacional de origen sueco dedicada a la fabricación y venta minorista de muebles, electrodomésticos y artículos para el hogar (famosa por sus diseños modernos y funcionales, pero sobre todo por vender sus productos en paquetes planos desarmados para que el propio cliente los ensamble, abaratando costos), describe cómo las personas tienden a valorar más un objeto si lo fabrican (o montan) ellas mismas.
Este famoso efecto, que en términos generales se refiere a cómo tienden a gustarnos más las cosas si nos hemos esforzado en crearlas, fue objeto de un estudio realizado por los investigadores Michael Norton (Harvard Business School), Daniel Mochon (Yale University) y Dan Ariely (Duke University).
El estudio reflejó, por un lado, que las personas encuestadas estaban dispuestas a pagar hasta un 63% más por muebles que habían armado ellas mismas en comparación con artículos preensamblados idénticos.
Por otra parte, el trabajo dejó en claro que le asignamos un valor desproporcionadamente alto a nuestras propias creaciones, porque nos genera una sensación de competencia, satisfacción y orgullo.
Las marcas suelen utilizar este concepto para aumentar la lealtad de los consumidores e incluso se observa en las relaciones interpersonales, donde se tiende a valorar más los vínculos o las experiencias en las que ambas partes han tenido que esforzarse.
Asimismo, puede estrapolarse al ámbito laboral, ya que cuando se involucra a los empleados en el diseño de los proyectos aumenta su sentido de pertenencia y motivación.
El estudio de los investigadores se basa en tres pilares principales:
Esfuerzo personal: El trabajo invertido (tiempo y dedicación) aumenta el valor percibido del objeto.
Sentimiento de logro: El acto de ensamblar o crear algo eleva la autoestima al sentirnos competentes.
Justificación de la inversión: Nuestro cerebro necesita validar que la energía gastada valió la pena.

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Modificado por última vez en Lunes, 20 Julio 2026 12:19